Las fotos en la carta son ya lo mínimo exigible; la carta digital con vídeo sigue siendo una rareza, y precisamente por eso llama la atención. Con Ordinami, desde el plan MEDIO, puedes subir un vídeo para cada plato y usar un vídeo como banner o portada de la carta: unos segundos de movimiento que frenan el pulgar del cliente y le abren el apetito. Aquí tienes cómo usarlos bien, desde el formato correcto hasta la subida.
Por qué el movimiento vende
Estamos programados para mirar lo que se mueve: es el motivo por el que las redes sociales lo han apostado todo al vídeo, y es el mismo mecanismo que trabaja en la carta. Entre veinte platos quietos, el que se mueve atrapa la mirada, y la comida en movimiento comunica cosas que ninguna foto puede: el queso que se estira, la crema que resbala por el postre, el vapor que sube del plato recién salido.
El vídeo, en otras palabras, muestra el plato vivo, tal como es de verdad cuando llega a la mesa. La descripción dice «mozzarella fundida», el vídeo la enseña: y entre leer una promesa y verla cumplida, el cliente pide lo que ha visto.
Los vídeos de los platos: dónde aparecen y cuáles elegir
El vídeo se sube en cada plato, como una foto pero en movimiento: el cliente se lo encuentra al hojear la carta digital, exactamente donde está decidiendo qué pedir. No es un canal social que alimentar cada semana: es la propia carta la que se vuelve más convincente.
No hace falta un vídeo para cada referencia; sería un trabajo enorme y una carta pesada. La estrategia correcta es elegir los platos bandera: las tres o cuatro propuestas por las que quieres que te recuerden, los platos con mejor margen, la especialidad que los clientes ya fotografían por su cuenta. Para una pizzería, la porción de pizza con el borde que se abre; para el restaurante, el plato del chef en el momento del emplatado: la carta digital de la pizzería y la del restaurante de alta cocina usan la misma herramienta con sujetos distintos.
Banner y portada en vídeo: la carta que da la bienvenida
Además de los platos individuales, desde el plan MEDIO también la cabecera de la carta puede moverse: la portada en vídeo recibe al cliente nada más escanear el QR —la sala a la hora de la cena, el horno encendido, las manos que estiran la masa— y los banners promocionales, ya clicables, pueden ser a su vez vídeos.
Es la diferencia entre una carta que se abre con una lista y una que se abre con una atmósfera: en los primeros segundos el cliente todavía no está eligiendo plato, está decidiendo cuánto le gusta el sitio. Un banner en vídeo sobre la promo del momento —la tabla del aperitivo, el menú degustación— lleva el movimiento exactamente adonde quieres que el cliente toque.
Duración y formato: 5-15 segundos, MP4, ligero
Las reglas técnicas son pocas y valen oro:
- Duración: 5-15 segundos. El vídeo de la carta no cuenta una historia, muestra un momento: el corte, el chorro, el vapor. Más allá de los 15 segundos nadie lo mira.
- Formato MP4: es el estándar que funciona en todas partes, en cualquier móvil.
- Archivo ligero: la carta tiene que abrirse al instante incluso con la conexión saturada del sábado por la noche. Un vídeo breve y comprimido carga rápido y se reproduce fluido.
- Pensado sin sonido: en el restaurante nadie sube el volumen: el vídeo tiene que funcionar sin audio, con el movimiento hablando por sí solo.
Para grabarlos basta con el móvil: luz natural o la luz del pase, encuadre cercano sobre el plato, un solo movimiento —el corte, la lluvia de parmesano, el servicio en la mesa—. La espontaneidad rinde más que la producción impecable.
Cómo subirlos desde el panel
La subida funciona igual que con las fotos: abres el plato desde el panel, cargas el archivo MP4 y el vídeo está online en tiempo real, en la carta de todas las mesas. Ningún paso técnico, ningún programa de por medio: grabas el vídeo con el móvil y lo subes desde el móvil.
Y como todo en la carta digital, nada es para siempre: si el vídeo no convence, lo sustituyes o lo quitas con un toque; si el plato sale de la carta, el vídeo sale con él. Puedes empezar con un solo plato —tu caballo de batalla— y ver el efecto en vivo en la carta de ejemplo antes incluso de grabar el primero.
Qué necesitas para activarlos
Los vídeos de los platos y la portada en vídeo están incluidos desde el plan MEDIO de Ordinami, por 49,90 €/mes, junto con los pedidos desde la mesa y la carta en 6 idiomas: la comparativa completa entre planes está en la página de precios de la carta digital.
Si la carta aún no está online, el recorrido es: creas tu cuenta, cargas platos y fotos con el asistente guiado y añades los vídeos a los platos bandera cuando quieras. Activación inmediata, sin permanencia, y si necesitas una mano, el soporte por WhatsApp responde los 7 días de la semana.
Preguntas frecuentes
¿En qué plan están incluidos los vídeos de los platos?
Desde el plan MEDIO por 49,90 €/mes, que incluye también la portada en vídeo, los pedidos desde la mesa y la carta en 6 idiomas.
¿Cuánto debe durar el vídeo de un plato?
Entre 5 y 15 segundos, en formato MP4 y con un archivo ligero: un solo momento —el corte, el queso que se estira, el vapor— bien captado.
¿Hace falta un videógrafo para hacer los vídeos?
No: basta con el móvil, con luz natural y un encuadre cercano sobre el plato. La espontaneidad de un vídeo grabado en el pase funciona de maravilla.
¿Los vídeos ralentizan la apertura de la carta?
Si son breves y ligeros, no: por eso recomendamos 5-15 segundos y archivos comprimidos, para que la carta siga siendo rápida incluso con la conexión saturada del sábado por la noche.
¿Cómo subo un vídeo a un plato?
Desde el panel, como una foto: abres el plato, cargas el archivo MP4 y el vídeo está online en tiempo real. Lo sustituyes o lo quitas cuando quieras.
