La tarjeta de fidelidad digital convierte al cliente ocasional en cliente habitual sin sellos, sin tarjetas que perder y sin apps que instalar: la tarjeta vive en el móvil, los puntos se actualizan en tiempo real y los premios se canjean directamente en el local. Y como para activarla hace falta el número de teléfono, cada inscrito entra en una base de clientes real, a la que puedes volver a escribir. Así funciona con Ordinami.
Una tarjeta en el móvil, no en la cartera
Las tarjetas de cartón tienen todas el mismo destino: olvidadas en casa, perdidas, arrugadas por el cariño de la cartera. La tarjeta de fidelidad de Ordinami vive en cambio en el móvil del cliente, que la activa en pocos segundos desde el mismo QR de la carta: nada que imprimir, nada que sellar, nada que recordar; el móvil lo lleva siempre encima.
Para el local la ventaja es doble: ningún coste de impresión de tarjetas y ninguna escena incómoda del sello olvidado. La tarjeta siempre es válida, siempre está actualizada, siempre está en el bolsillo del cliente. Y encaja en el recorrido natural: el cliente ya ha escaneado el QR para la carta digital; activar la tarjeta es un paso más, no una operación aparte.
Puntos en tiempo real, reglas que decides tú
Los puntos se acumulan en cada visita y el cliente ve el saldo actualizarse en tiempo real en su móvil: siempre sabe cuántos puntos tiene y cuánto le falta para el próximo premio, que es exactamente el mecanismo que hace que la gente vuelva. Ningún recuento a mano, ninguna discusión sobre el número de sellos.
Las reglas las escribes tú desde el panel: qué premios ofrecer y cuántos puntos hacen falta para cada uno. El postre de cortesía, la pizza de regalo en la décima visita, el descuento en el menú degustación: premios a la medida de tu local y modificables cuando quieras, sin reimprimir nada.
Premios válidos 20 minutos: sencillos para el cliente, seguros para ti
El punto débil de todo programa de puntos es el momento del canje: capturas de pantalla guardadas durante meses, premios que pasan de mano en mano, discusiones en caja. Ordinami lo resuelve con una regla simple: cuando el cliente canjea un premio, el canje queda válido durante 20 minutos para recogerlo. El premio se usa allí, en el local, delante del personal: no se acumula, no se presta, no se discute.
Para el cliente no cambia nada: canjea desde el móvil cuando está sentado en la mesa y lo recoge al momento. Para ti lo cambia todo: el personal lo verifica de un vistazo, y la generosidad del programa nunca se convierte en un agujero en la caja.
El número de teléfono obligatorio es una base de clientes
Para activar la tarjeta el cliente introduce su número de teléfono: es obligatorio, y es la decisión que convierte la fidelización de un simple gadget en una herramienta de marketing. Cada inscrito entra en el registro de clientes del plan PRO: sabes quién vuelve, cuándo vino por última vez, cuántos puntos tiene. El local deja de tener «clientes habituales» solo de vista y empieza a tener una base de clientes de verdad.
Con las estadísticas del PRO ves también los clientes del día y puedes escribirles por WhatsApp: la promo del martes por la noche, la nueva carta de temporada, la felicitación en fiestas. No es publicidad a puerta fría: son mensajes a personas que te conocen, han comido en tu casa y han decidido apuntarse a tu tarjeta.
Por qué gana a la tarjeta de cartón en toda la línea
Puestas frente a frente, el partido está desequilibrado:
- Siempre presente: la tarjeta de cartón se olvida, el móvil no. El programa funciona en cada visita, no en una de cada tres.
- Puntos exactos: saldo en tiempo real en vez de sellos desvaídos y recuentos de memoria.
- Canje controlado: premios válidos 20 minutos para su recogida, sin capturas guardadas ni premios cedidos.
- Datos reales: la tarjeta de cartón no te dice nada; la tarjeta digital construye un registro de clientes con números de teléfono de verdad.
- Cero impresión: nada de tarjetas que encargar y volver a encargar: el programa se activa desde el QR que ya está en las mesas.
Y para el cliente queda la sencillez de siempre: ninguna app, todo se hace desde el navegador.
Cómo se activa
La tarjeta de fidelidad está incluida en el plan PRO de Ordinami por 69,90 €/mes, junto con la recogida de reseñas de Google, el registro de clientes y las estadísticas con ingresos, horas punta y platos más vendidos; la comparativa entre planes está en la página de precios de la carta digital. Es el plan para el local que quiere que los clientes vuelvan y decidir con datos.
La activación es inmediata y sin permanencia: creas tu cuenta, configuras premios y puntuaciones desde el panel y la tarjeta queda lista en el mismo QR de la carta. Si tienes dudas sobre cómo plantear el programa, el soporte por WhatsApp responde los 7 días de la semana.
Preguntas frecuentes
¿El cliente tiene que descargar una app para la tarjeta de fidelidad?
No: la tarjeta se activa y se usa desde el navegador, desde el mismo QR de la carta. Puntos y premios están siempre visibles en el móvil.
¿Por qué los premios canjeados solo valen 20 minutos?
Porque el premio se recoge en el momento, en el local: la ventana de 20 minutos evita capturas de pantalla guardadas durante meses y premios que pasan de mano en mano, y hace que la verificación sea inmediata para el personal.
¿Puedo decidir yo los premios y los puntos necesarios?
Sí: los premios y los umbrales de puntos se configuran desde el panel y se modifican cuando quieras, sin reimprimir nada.
¿Para qué sirve el número de teléfono obligatorio?
Identifica al cliente y lo incorpora al registro de clientes: con el plan PRO puedes ver los clientes del día y volver a contactarlos por WhatsApp con promociones y novedades.
¿En qué plan está incluida la tarjeta de fidelidad?
En el plan PRO por 69,90 €/mes, junto con la recogida de reseñas de Google, el registro de clientes y las estadísticas completas.
