Cuando alguien busca "pizzería cerca de mí" o el nombre de tu local, lo primero que ve no es tu sitio web: es la ficha de Google, con fotos, estrellas, horarios y reseñas. Para la mayoría de los restaurantes es el escaparate más visto en absoluto, y demasiado a menudo está abandonado: fotos antiguas cargadas por los clientes, horarios incorrectos, menú ausente. Arreglarlo cuesta un tarde y rinde más que mucha publicidad de pago.
Las bases que debes arreglar ahora
- Reclama la ficha si no lo has hecho ya: hasta que no seas tú el propietario, tu escaparate lo escriben los demás.
- Categorías: la principal debe ser precisa (pizzería, trattoria, restaurante de pescado), con las secundarias para completar.
- Horarios siempre verdaderos, festivos incluidos: el cliente que encuentra cerrado después de que Google decía que estaba abierto es un cliente perdido para siempre, y a menudo lo escribe en las reseñas.
- Teléfono y reservas: verifica que el número sea correcto y que el enlace de reserva funcione desde el teléfono.
Las fotos: el campo de batalla
Las fichas con fotos cuidadas reciben muchos más clics y solicitudes de indicaciones: es el campo donde la diferencia se ve más. Carga tú las fotos mejores — platos, sala, terraza, fachada reconocible — y actualízalas cada temporada. Si no lo haces, la ficha muestra las fotos de los clientes: a menudo oscuras, borrosas, con el plato medio comido. Bastan una decena de fotos buenas y actualizadas, no cien mediocres cargadas una vez y olvidadas.
El menú en la ficha
Google permite enlazar el menú a la ficha, y es uno de los campos más consultados: quien decide dónde cenar quiere ver platos y precios antes de moverse. El enlace mejor es el enlace a tu menú digital: siempre actualizado, con fotos y precios actuales, en lugar del PDF fotografiado hace dos años que todavía se ve en muchas fichas. Con Ordinami, el menú tiene un enlace público estable, hecho especialmente para ser pegado en la ficha de Google y en los perfiles sociales: lo actualizas desde el panel y en todas partes siempre apunta a la versión actual.
Reseñas y respuestas
Responde a todas las reseñas, incluyendo las positivas, incluso con dos líneas: demuestra una gestión activa tanto a Google como a los clientes que leen. El volumen y la frescura de las reseñas influyen en el posicionamiento local: un flujo constante de reseñas recientes cuenta más que un tesoro acumulado hace años.
El mantenimiento mensual
Media hora al mes es suficiente: actualiza las fotos si ha cambiado la temporada, verifica los horarios de los festivos que se avecinan, publica un post con la novedad del momento y verifica las preguntas de los usuarios, donde a menudo yacen solicitudes sin respuesta desde hace meses. La ficha de Google no es un trámite: es tu primer vendedor, y trabaja gratis. Y si en el local trabajan varias personas, asigna el trabajo a un nombre preciso con una fecha fija: la ficha de todos es la ficha de nadie, y después de un mes se nota.